Julio Ruiz Miranda
Julio Ruiz Miranda nació en Villaseca de Laciana en 1935. Pasó su infancia en Boñar hasta los 11 años. Permaneció seis años en un colegio de los Dominicos y después llegó a León donde ha vivido hasta el momento. Ya desde entonces buscó en la pintura y en la literatura una manera de abrirse camino. Ya González de Lama en sus charlas radiofónicas le describió como un "periodista notable". Durante esa época expuso en Oviedo con una gran acogida. Se casó en León y ejerció de viajante durante 40 años teniendo que dejar a un lado la pintura. Durante los años ochenta patentó una alarma de coche ganando una medalla de bronce en el Salón Internacional de los Inventos en Ginebra. Después de jubilarse volvió a dedicarse de lleno a su mayor pasión, la pintura. 1. ¿Qué es para tí una biblioteca?

Es un refugio para quien tenga alguna afición. Para mí es importante porque tengo acceso a la prensa a libros y a todo tipo de información. Creo que para la gente mayor que ya está jubilada y que tiene mucho tiempo libre es buena oportunidad para pasar un rato agradable.
2. ¿Qué tipo de libros de gusta leer?
Sobre todo libros de arte.
3. Recomiéndanos un libro.
Platero y yo de Juan Ramón Jiménez. Desde pequeño me ha impresionado el leguaje tan bello que ulitiza.
4. ¿Qué libros te gustaría que compráramos en las Bibliotecas Municipales?

Más sobre temas leoneses, más prensa y alguna subscripción a revistas.
5. Cuáles son tus aficiones.
Tengo gran sensibilidad por los temas de León, soy usuario habitual de los museos como el MUSAC, el Museo Provincial de León. Asisto a las jornadas "Mirar para hablar"que organiza el MUSAC.
6. Háblanos de lo último en lo que estás trabajando.
Durante los últimos meses me he dedicado a profundizar en la figura de Julio de Campo. Fue un hombre generoso y entrañable que sentía un amor inmenso por León. Creo que la casa que construyó en la calle que lleva su nombre y que donó a la ciudad es una maravilla.La fachada está esculpida por el propio Julio del Campo. Si se limpiara y restaurara dejaría un recuerdo muy grato a aquellas personas que nos visitaran. Me gustaría concienciar a las gentes de León de su belleza, de lo que en ella está escrito y de la persona que la hizo.






